Las Aldeas de Alájar

Alájar está compuesta por varia aldeas: El Cabezuelo, El Calabacino, El Collado, Los Madroñeros y San Bartolomé. Las tres primeras son aldeas que aunque sufrieron una fuerte despoblación en el siglo XX, a lo largo de los últimos años se están repoblando pausadamente con gente que busca en estos rincones idílicos mayor tranquilidad y contacto con la naturaleza.

De estas aldeas, son tres las que poseen ermitas: la de El Calabacino donde se venera a la Santísima Trinidad, la de los Madroñeros dedicada a la Virgen de la Salud y la de San Bartolomé que da nombre al mismo Santo. En este último enclave no existe ningún núcleo poblacional y que da únicamente su ermita. Vemos más detalle a continuación de cada una de ellas:

 

El Cabezuelo

Esta preciosa aldea alajeña se encuentra a menos de 2 Kms del núcleo de Alájar, a la que se puede acceder tanto mediante senderos como a través de la carretera principal que conecta el pueblo. Está formada por un conjunto de casas rústicas encaladas con una distribución longitudinal.

Rodeada por hermosas huertas trabajadas por los propios lugareños y cercanas a riberas y barrancos como el de La Tejonera, que baja desde la misma sierra donde se encuentra la cercana aldea del Calabcino, que riegan estas huertas y sembrados. En una de las salidas del Cabezuelo, siguiendo el sendero que une Alájar con la vecina Santa Ana la Real, encontramos una bonita fuente muy famosa y valorada por la gente del pueblo. Aunque esta aldea no cuenta con ermita como otras, la belleza de sus casas y la riqueza del paisaje que la rodea hacen de El Cabezuelo un lugar único donde disfrutar de la tranquilidad y la naturaleza.

 

El Calabacino

El terreno donde se ubica la aldea del Calabacino, compuesto por pequeñas agrupaciones de casas generalmente diseminadas, tiene una fuerte pendiente. Las casas en breves terrazas orientadas de distintas maneras, para formar calles y plazas embrionarias, sin alineaciones ni formaciones urbanísticas específicas.

Las edificaciones no se apartan demasiado de la tipología más sencilla que se observa en Alájar. Como no existen viviendas que sean anteriores al siglo XVIII hay que atribuir a esta época la extensión actual de la población.

La Iglesia de la Santísima Trinidad, está constituida por un sólo ámbito de la planta cuadrada cubierta con bóveda vaída, y tres profundas hornacinas de planta rectangular, cuviertas con bóveda de cañón. El cuarto lado del rectángulo lleva la puerta y sendas basas de pilastras en los rincones. El exterior del templo manifiesta, con notable claridad, la distribución del interior, salvo unas pilastras en las esquinas que hacen las veces de contrafuertes atrofiados. El edificio que edificio que ha llegado hasta nuestros días, es indudablemente una tramo de la fábrica que se proyectó, ya que el muro donde se ubica hoy la puerta llevó dos pilastras, de las que restan solamente las basas, y que sería las primeras de una nave cuya extensión desconocemos. Este edificio aun incompleto tiene un gran interés espacial, cuya planta tiene escasos paralelos en la arquitectura onubense del siglo XVIII. Fue construído en el año 1749.

 

El Collado

El Collado es, es de las aldeas pobladas de Alájar, la más cercana al núcleo poblacional principal del pueblo. Se encuentra a menos de 1 Km de Alájar y se puede a acceder a ella tanto a través de senderos como desde la carretera principal que llega al pueblo.

Está formada por un conjunto de casas rústicas muy bonitas y suelos empedrados siguiendo el estilo popular de la zona. Aunque no posee ermita como otras de las aldeas del pueblo, las hermosas casas y huertas que las rodean hacen del Collado una aldea preciosa que hay que visitar sin duda al conocer Alájar.

 

Los Madroñeros

Esta aldea está situada en terreno sensiblemente llano, próximo a dos fuentes y organizado en torno a una explanada triangular, sin pavimento, de las que parten unas calles muy cortas e irregulares. La arquitectura de toda la aldea es muy similar a la de Alájar, aunque más humilde y de menos envergadura, ya que ningún edificio tiene dos plantas. Señalemos como característica específica la presencia de hornos para cocer pan en todas las casas, lo que indica el bajo nivel de especialización comercial que tenía la aldea. A pesar de que pocas personas residen habitualmente en este núcleo, sus antiguos moradores vienen a diario desde Alájar para realizar las faenas agrícolas, e incluso el día de la Patrona se celebra con una romería desde la cabecera del término.

La iglesia de Nuestra Señora de la Salud es un pequeño templo que pertenece al tipo de arcos transversales, aunque la extraña orientación de la nave, nos aconseje darle con todo género de reservas la cronología general de esta estructura. La planta presenta fuertes deformaciones y el presbiterio no está señalado más que por unos escalones. Anotemos que la sacristía tiene una especie de sótano, solo accesible por una trampilla. La pequeña portada es una versión muy libre y popular de las neoclásicas. Según el inventario general de la parroquia de Alájar, la iglesia se construyó en ela ño 1843.

 

Ermita de San Bartolomé

La ermita se encuentra a 5 km de la localidad. Se construyó a mediados del siglo XV para la población hoy desaparecida de los Orullos. De la construcción primitiva sólo queda el muro que forma la nave y los arcos transversales. El edificio se reformó a comienzos del XIX, añadiéndose la sacristía y la hospedería en el lado sur. La fachada se reformó en estilo neoclásico y de su interior sólo podemos resaltar un pequeño retablo del siglo XVIII con una imagen de San Bartolomé.

Está situada en el sitio de "Los Llanos de Orullos", dirección sur, saliendo por el barrio de San Antonio o desde la aldea de El Collado. En medio de un paraje de singular belleza como son las dehesas serranas, esta ermita está formada por tres crujías paralelas, orientadas de este a oeste. La del centro está ocupada por la nave del templo, subdividida por arcos transversales apoyándose en pilares de escasa altura, con basas en impostas de fábrica, de variada traza y dimensiones. La cabecera de esta nave está ocupada por la sacristía y los pies de un pequeño porche.

La imagen titular de San Bartolomé tiene la peculiaridad de que porta el cuchillo en la mano izquierda, al contrario que el resto de representaciones de este santo. Es probablemente la ermita más antigua de la provincia y se construyo para dar servicios religiosos a la numerosa polación que vivía desperdigada por las fincas y haciendas de la zona. Hoy todavía se celebra con gran seguimiento popular su romería el penúltimo domingo de agosto.